El pueblo

Castilfrío de la Sierra es un pueblo situado en la provincia de Soria, en la zona denominada de Tierras Altas, sobre la loma de San Miguel, muy cerca del Puerto de Oncala.

El pueblo se encuentra situado en ladera, con calles empedradas o encementadas. Se distribuye alrededor de una plaza, con grandes casonas de piedra, edificadas en su mayoría en el siglo XVII.

La edificación está agrupada y las calles son estrechas e irregulares. Las casas conservan restos románicos, siendo las tejas de estilo árabe aunque más aplastadas. Todavía queda algún horno.

Conserva el conjunto urbano más armónico y mejor recuperado de la tradicional arquitectura merinera, debido a la conservación de las casas serranas y señoriales de los ricos ganaderos de la Mesta, algunas de ellas blasonadas.

Escudo

Varias casonas han sido arregladas por gente de fuera, como, entre otros, el periodista y escritor, Fernando Sánchez Dragó.

Sin embargo, su valor estético se ve mermado debido a la existencia de varias naves de ganado, tanto a las afueras como en el mismo pueblo.

En su caso urbano se puede visitar la Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción, de nave única del Siglo XVI, crucero y capilla mayor barroca; éstas últimas se cubrieron con bóvedas de medio cañón con lunetas y cúpula sobre pechinas en el centro del crucero.

En sus proximidades se encuentran los despoblados de Sotillo y San Bartolomé.

En el cerro del Castillejo, próximo a la localidad, se pueden contemplar las ruinas del considerado mejor ejemplo de castro celtibérico.

En 1270 su topónimo era Castiel frido de la sierra. Se trata de un topónimo de carácter descriptivo: "castil" (castillo), frío, cualidad, y Sierra, ubicación, concretamente en la Sierra de San Miguel.

Otros datos de interés

Ayuntamiento Plaza Felipe Las Heras, s/n.
42171 Castilfrio de la Sierra (Soria).
Tfno: 975251100
Teléfono público 975251138
Habitantes censados 28 (INE 2006).
Densidad de población 2,3 hab./km2.
Extensión del municipio 1.170 hectáreas.
Altitud 1.250 metros.
Ubicación 41º55'N, 2º18'O.
Lugar Ayuntamiento propio.
Gentilicio castilfrioleños.
Apodo serranos.
Industria trigo y cebada.
Ganadería lanar y vacuno.
Flora prados de trébol. Acebo (aquí comienza el segundo acebal más grande de Europa), roble y encina milenrama; malvavisco (para las afecciones bronquiales); tomillo y malva
Fauna conejo, liebre, perdiz y codorniz.
Otros servicios Frontón y bar (se abre en verano).
Patrimonio natural Nacimiento del rio Merdancho.
Sierra de Oncala
Patrimonio monumental Casas señoriales.
Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción.
Ermita de Nuestra Señora del Carrascal.
Restos de la Ermita del Ecce-Homo.
Castro de El Castillejo.
Dolmen de la Tejera.
Fiestas principales 15 de mayo y segundo fin de semana de septiembre (Nuestra Señora de la Asunción).
Guiso típico terrizo: en un recipiente se echa vino, melocotón, canela y azúcar.
Tradiciones conservadas romería a la iglesia de Nuestra Señora del Carrascal, con subasta para subir a la virgen al trono y banzos.
Otras tradiciones

El 30 de abril, en la festividad del Ecce-Homo, existía la costumbre de acudir los mozos al monte, cortar leña, hacer las haces, y cargar con ellos a las mozas (novias o primas); éstas los bajaban, se hacía una hoguera y, mientras se quemaba, bailaban alrededor de ella.

Celebración de San Isidro, el día 15 de mayo, en el monte, en un cerro del mismo nombre, con comida campestre en comunidad y juegos populares y de cartas, que siempre acababan en bailes.

Hacia finales de mayo se celebra la fiesta chica. La imagen de la Virgen del Carrascal es trasladada en procesión (por las mozas solteras) desde la ermita a la iglesia para que proteja los campos y a los vecinos de las tormentas veraniegas.

El segundo fin de semana de septiembre (fiesta grande), la talla de la Virgen es llevada en romería desde la iglesia de Nuestra Señora del Carrascal a la ermita, con subasta de los banzos y colocación de la Virgen en el trono. Durante el fin de semana hay juegos, terrizo, verbenas y una comida popular de caldereta, preparada por los últimos merineros que cada año trasladan sus ganados desde las Tierras Altas de Soria a Extremadura.

Enramadas de los mozos a las casas de las mozas en la noche de San Juan, después de rondar y dar buena cuenta de unas copas de anís.

Guardaban la festividad de la Virgen de Agosto y San Roque, en la cual aprovechaban los jóvenes para entrar a mozo. En el Ayuntamiento, entre copa y copa de anís, preguntaban al alcalde: "Señor alcalde, qué pasa, hay toros este año?", y el alcalde respondía: "Llamar a los mozos a ver si están dispuestos".

Los mozos eran los encargados de subir a la "Fuente de la Hoya" a seleccionar el ganado y bajar con él hasta el pueblo y encerrarlo. Ese día, las casadas jóvenes confeccionaban el Judas que era volteado, una y otra vez, por los novillos.

Famosos fueron los esquilos, que duraban de siete a diez días: en el término llegaron a poseer hasta setenta mil cabezas de lanar trashumante.

(Isabel y Luisa Goig Soler)